
Detalles del producto
Parche en el ojo, pañuelo al viento y una actitud inconfundible: este Labrador Amarillo se ha tomado muy en serio lo de ser pirata. Sobre un fondo de texto antiguo, el pelaje dorado y los detalles rojinegros del traje estallan con energía y humor. 🖼️ Es un cuadro pensado para espacios que no se toman tan en serio a sí mismos: una sala de juegos, un estudio, un rincón que pide algo de travesura. Atrevido, divertido y con un puntito rebelde — encanto de corsario para la pared.