
Detalles del producto
Una escena entrañable de Jesús sosteniendo a un cordero, rodeado de follaje frondoso y delicadas flores blancas. Los tonos suaves y naturales y la luz cálida crean una atmósfera de paz, protección y devoción silenciosa, resuelta en un detalle realista que invita a la reflexión. Una pieza adecuada para un dormitorio, sala o rincón de meditación — un recordatorio sereno y reconfortante de fe y cuidado.