
Detalles del producto
El trazo puntillista de Gustav Klimt convierte un jardín en un campo resplandeciente de verdes, dorados y rosas. Un follaje denso en incontables tonos de verde enmarca delicadas rosas blancas y rosadas dispersas entre la hierba, mientras destellos de fruta y flor capturan la luz por toda la escena. Una composición exuberante y detallada, hecha para mirarse con calma. 🌿 Una pieza serena e inspirada en la naturaleza para una sala o un dormitorio.