
Detalles del producto
Una niña de rizos dorados, vestida con una sencilla túnica blanca, junta las manos en actitud contemplativa mientras una gran mariposa blanca y negra vela su rostro en esta composición onírica. Los tonos cálidos de piel y cabello contrastan con un fondo oscuro, y la mariposa de alto contraste convierte la escena en algo íntimo y ligeramente surrealista. ✨ Con un aire de retrato clásico y un giro contemporáneo, encaja bien en un dormitorio, un rincón de lectura o un espacio de meditación que busque una intriga serena. 🎨 - Impresión en canvas de alta calidad - Marco incluido, listo para colgar Una invitación a detenerse en la belleza fugaz de la infancia y la transformación.